Desde el Observatorio, nos referimos a “fiebre de diciembre” a un frenesí de gasto que experimentan los distintos servicios en el último mes del año para alcanzar a utilizar todo el dinero fijado en el presupuesto.

¿Por qué ocurre esto? Porque si un servicio se queda con presupuesto no ejecutado, debe devolver lo que sobró y para el próximo año probablemente pierda asignación. En otras palabras, es mejor gastar en lo que no se necesita a final del año que arriesgarse a no tener financiamiento suficiente el próximo año.

¿La solución? Permitir que lo que no se utiliza en un año se pueda mover al próximo año sin un castigo. Es decir, incentivar el ahorro.

El suplemento Pulso de La Tercera acudió a nosotros para identificar el problema:

En 2017 sólo en el último mes se ejecutaron $5,5 billones o un 13,13% del total de los recursos disponibles para ese ejercicio, casi duplicando el promedio de ejecución mensual de 7,9%. Pero este resultado no es exclusivo de ese año, ya que si se revisan los datos entre 2010 y 2016 el gasto de diciembre fluctuó entre 12,84% en 2016 a 15,99% en 2011, con promedios mensuales para los meses restantes en torno a 7%.

Esto tiene sus riesgos, y nuestra directora ejecutiva, Jeannette von Wolfersdorff, los señaló:

“Si un servicio gasta en promedio un 66% más en diciembre que en el resto del año, la estructura administrativa, los controles, no están hechos para ese nivel. Además con la fiebre de diciembre se corre el riesgo de que lo que se compra no sea necesario, sino que se realiza sólo para cumplir con la ley”.

Dentro de estos gastos que podrían considerarse no necesarios, son los activos no financieros que “en simple” son activos fijos como computadores, muebles, y autos. El 54,9% de este tipo de gastos se ejecutó en diciembre, equivalente a $190.395 millones, mientras que en promedio entre enero y noviembre, se distribuyó en torno a 4,1% mensual del total de estos activos.

Le siguen el ítem Iniciativa de Inversión que se concentró su gasto en un 22,56% ($743.207 millones) en diciembre versus un 7,03% promedio el resto de los meses; así se suma Bienes y Servicios de Consumo con 16,07% ($586.139 millones) y 7,57% respectivamente.

Los que ejecutaron la mayor parte de estos activos no financieros en diciembre fueron el Poder Judicial con un 86% de su ejecución ($12.122 millones), el Ministerio de Vivienda con un 84,4% ($29.054 millones); y la Secretaría General de la Presidencia con un 75,5% ($199 millones).

Estos es de acuerdo a un porcentaje de ejecución:

“Viendo el peso del gasto como porcentaje del gobierno central destaca el Ministerio de Obras Públicas como el que más ejecución en diciembre tiene y que involucra más gastos, que está sobre el promedio en importancia en cuanto sobre al gasto total”, indicó Jeannette.

Desde el Pulso agregan que “aunque se podría pensar que en diciembre los servicios recién obtendrían la autorización de la Dirección de Presupuestos para pagar los proyectos realizados y la construcción de obras, los expertos lo desestiman al recalcar que estos son gastos devengados, es decir se comprometen recursos para un proyecto aunque la obra se inicie meses después”:

“Hay un incentivo para devengar obras que no han sido construidas, ¿por qué todas las obras van a terminar en diciembre? El hecho de que una cuarta parte de la inversión se ejecute en diciembre es una cierta anomalía”, recalcó Jeannette.

Así es como consideramos que es importante enmarcar la “fiebre de diciembre” como una #OportunidadDeAhorro para cuando se busca ahorro fiscal.

“Es muy difícil entregarle toda la responsabilidad por este hecho a los ministerios. Creo que ante todo el ministerio de Hacienda debería evaluar cómo crear una regla clara que permita traspasar los recursos de un año a otro, sobre todo si una obra se atrasa para evitar esta fiebre de diciembre”, propuso Jeannette.

En casos internacionales tenemos a Austria, que permite reservar hasta 25% de sus recursos para el próximo año, evitando el “gastar por gastar”, especialmente si el gasto público aumenta año a años.

“Si hablamos de ahorro fiscal es muy importante mirar este punto con mucha detención porque tiene riesgos involucrados como que se paguen obras que no fueron ejecutadas satisfactoriamente o se compren activos que no eran necesarios”, sugiere nuestra directora ejecutiva.

 


Fuente: Pulso, La Tercera, 14/05/2018, ¿Oportunidad de ajuste? Observatorio Fiscal detecta que en diciembre se ejecuta hasta un 25% del erario; disponible en este link.

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