En los primeros meses del gobierno del Presidente Sebastián Piñera, las temáticas fiscales y presupuestarias se tomaron los titulares de los medios nacionales debido a la afirmación del Ministro de Hacienda, Felipe Larraín, que más de $5,5 mil millones de dólares estarían comprometidos a ser gastados en diversos servicios, y que no estarían en el presupuesto de este año.

Este monto, según declaró el Ministro, estaría sin financiamiento, y no se le habría notificado por la administración anterior, lo cuál resulta necesario cuando la meta de este gobierno es reducir la deuda pública.

Durante los días siguientes al anuncio de esta situación, ex autoridades de dicha cartera como de otros sectores de la administración nacional y poder legislativo, manifestaron su preocupación por las declaraciones, dando inicio a debates tanto en comisiones parlamentarias de presupuesto como también en los medios de comunicación.

Ante esto, fuimos consultados como organización de la sociedad civil por el medio online El Dínamo para dar nuestra visión al debate y nuestra Directora Ejecutiva, Jeannette von Wolfersdorff, respondió que la forma en cómo se ha planteado el debate no ha sido constructiva:

“El procedimiento óptimo debería haber sido que el ministerio hubiese presentado esto antes al Consejo Fiscal Asesor y este consejo debería haber tenido una voz más institucional, siempre con espacio para voces disidentes, pero sin una ventilación a la prensa como ha pasado”.

En cuanto a la politización del debate, es decir, a buscar responsables en bancadas opuestas, Jeannette apunta a que no es el mejor camino para llegar a una solución:

“Entiendo que aquí estamos frente a un debate respecto a cuán probables son ciertos gastos o si, más bien, conviene políticamente reconocer estos gastos. Aunque en el pasado no ha sido política contabilizarlo y es muy probablemente que van a ocurrir, considero que sería bueno reconocerlos a tiempo también para fiscalizar su ejecución según lo presupuestado de verdad, porque cerrar los ojos sabiendo que va a haber un déficit no es la solución tampoco”

Dicho eso, una medida más prudente que propone Jeannette es instalar una cultura de ahorro, en tanto que cada año el presupuesto aumenta y muy pocas veces se revisa lo que se logró y lo que se deberá ajustar.

“Esta política debería estar continuamente. De revisar qué sirvió, que no sirvió, para financiar lo que efectivamente se necesita y dónde están las necesidades de la gente. Si uno revisa lo que ha pasado y revisa la rendición de cuentas de gasto público uno se da cuenta que no ha mejorado en nada y que aún faltan muchos datos para ejercer control social al gasto público. Aquí hay un debe muy grande desde el aparato público para explicar el gasto, explicar qué se hace, explicar el destino de los recursos, y creemos que en la reforma tributaria que plantea ahora el gobierno de Piñera debe haber un espacio importante para contestar justamente preguntas como qué se hace con el gasto, cuáles son los resultados, dónde se invierte, cuáles son los beneficiados”.

Como posible solución, señaló que una forma de evitar el riesgo a endeudamientos no previstos es establecer un cambio metodológico en la forma en que se define el presupuesto y que pueda ser transferido al siguiente presupuesto:

“Nuestra recomendación desde el observatorio sería, entre varias otras más, crear una regla para evitar ‘la fiebre de diciembre’, viendo el riesgo de que el gasto que se ejecute por el apuro en el último mes del año tenga problemas de calidad y en la gestión administrativa. Si queremos un gasto público eficiente necesitamos un Estado eficiente con mayor capacidad de gestión”.

En mitad de este debate, el ministro Larraín anunció un recorte de $4,6 mil millones de dólares como plan de ahorro fiscal, a lo que Jeannette respondió que es importante conocer los detalles de los recortes para saber que programas ministeriales se verán afectados. Agregó que un área en el que se podría generar mayores ahorros fiscales es en las compras públicas. Esto generaría incentivos para comprar comprar por el criterio “value for money” (valor por dinero), que implica mejores bienes a un mejor precio.

La gran parte del millonario gasto en discusión es del área de Salud, en la glosa de gasto hospitalario, a lo que Jeannette aseguró que las compras públicas que realiza el sector se podría hacer más eficiente si se supera la “cultura” de “compra sin fondo”. 

Finalmente, apeló que:

“La Contraloría podría tener algo que decir en esta materia, en el sentido de cuáles deben ser las sanciones cuando no se cumple la ley de presupuesto. Porque si los servicios de salud gastan más que el presupuesto vigente alguna consecuencia debería haber. Es inexplicable que aquí no haya más presión y más sanción”.


Fuente: El Dínamo, Nacional, 10/05/2018, Observatorio del Gasto Fiscal critica debate sobre financiamiento a gastos comprometidos: disponible en este link.

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