Este domingo 22 de julio, el diario El Mercurio publicó el informe del Observatorio sobre el costo para el Estado de las nuevas institucionalidades creadas en los últimos cinco años. Estos organismos aumentarán el gasto neto del Estado en US$ 1.372 millones, mientras que aquellos organismos que aún no entran en operaciones, como la Región de Ñuble o el Ministerio de Ciencias, elevarían el mayor gasto por sobre los US$ 1.400 millones. 

“El presupuesto asignado a las nuevas instituciones para el presente año es de US$1.986 millones (tipo de cambio promedio de $626,12), de los cuales solo US$ 614 millones se financiarán con resignaciones. [Es decir], el Estado deberá desembolsar un monto neto adicional de US$ 1.372 millones en el presupuesto 2018, gasto que será permanente en los erarios venideros”, según fue citado nuestro informe en el artículo.

¿En qué se gastará?

Entonces, durante este año de ejecución de la Ley de Presupuestos 2018, la reciente creada Dirección de Educación Pública es el grueso de este gasto, con una billetera de $427.715 millones, que tiene la función de llevar a cabo el proceso de desmunicipalización de jardines infantiles, colegios y liceos, por medio la supervisión de los nuevos 70 Servicios Locales de Educación (SLE), que reemplazarán a las Corporaciones de Educación Municipal como administradores de los recintos educacionales hasta el año 2025.

Sin embargo, este año solo funcionaran 4 de los 70 SLE. Ya se encuentran en funcionamiento Barrancas (que abarca comunas de Pudahuel, Cerro Navio y Lo Prado) y Puerto Cordillera (Coquimbo y Andacollo), con un presupuesto que supero los $80 mil millones, y se espera para el próximo semestre los SLE de Costa Araucanía (comunas de Nueva Imperial, Carahue, Saavedra, Teodoro Schmidt, y Toltén) y Huasco (Alto del Carmen, Freirina, Huasco y Vallenar).

En Educación también se amplio la administración con la creación de la Subsecretaría de Educación Parvularia y la Superintendencia de Educación,  que en conjunto obtuvieron un presupuesto superior a los $330 mil millones en este año.

La creación del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, que presenta un presupuesto 2018 de $53.966 millones, de los cuáles se financian en gran parte por transferencias de fondos desde el anterior (y reemplazado) Servicio Nacional de la Mujer. Solo la creación de la subsecretaría de la cartera significo un gasto fiscal adicional de $6.652 millones.

El Ministerio del Deporte (ex Instituto Nacional de Deporte), la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (ex Quiebras); y la Comisión para el Mercado Financiero (ex Superintendencia de Valores y Seguros), tienen un costo para el Estado similar a la antigua institucionalidad. Sólo el nuevo Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio aumentó su presupuesto neto en $55 millones, tras la reasignación del ex Consejo Nacional de la Cultura y Dibam provenientes del Minsterio de Educación.

Para la institucionalidad creada posterior a la Ley de Presupuesto 2018, es decir, la nueva Región de Ñuble y el Ministerio de Ciencias y Tecnología, presentarán un aumento neto de más de $25 mil millones. El ministerio de Ciencias y Tecnología tendrá un costo en régimen de $359 mil millones de los cuales 352 mil millones se financiarán con resignaciones presupuestarias provenientes del Ministerio de Educación (Conicyt) y Corfo, presentando un gasto neto extra para el Estado de $7 mil millones. Mientras que para creación de la Región de Ñuble se estima un gasto de superior a los $18 mil millones de pesos (de 2018).

Análisis del Observatorio: cantidad versus calidad

Nuestro investigador, Manuel Henríquez indica que la creación de 4 carteras ministeriales y 12 nuevos servicios responden a una sociedad más exigente y un país que sigue teniendo enormes desafíos en materias de servicios públicos, por lo que el gasto fiscal seguirá aumentando.

En los últimos años, especialmente a partir de 2014, el Gobierno Central ha incrementado su orgánica y estructura, con el objetivo central de atender de forma más especializada las nuevas demandas sociales que han empujado el compromiso gubernamental. No obstante, esa necesidad de más y/o mejores servicios del Estado no debe confundirse permanentemente con la idea de poder solucionarlos a través de la creación de nuevas instituciones, lo que implica precisamente un nuevo “overhead” o gastos generales para financiar su funcionamiento.

En cuanto a la creación de una nueva región, puntualiza que no garantiza necesariamente que se atenderá mejor a los ciudadanos del territorio.

Para ello, es relevante evaluar ex-ante si las problemáticas actuales pueden resolverse mejorando la asignación de recursos de la institucionalidad vigente, priorizando criterios de equidad territorial y de resultados alcanzados por las aquellas iniciativas ya implementadas. En este caso, cuando hay amplios espacios para mejorar la eficacia y eficiencia del gasto regional, la creación de una nueva región solo se justificaría por motivos que se mueven en el marco identitario cultural.

Nuestra directora ejecutiva, Jeannette von Wolfersdorff, comparte que la creación de un ministerio no necesariamente significa solucionar mejor los problemas del sector que atenderá.

Ello depende muchísimo más de la capacidad de gestión, coordinación, del talento y de la supervisión de las personas y procesos relacionados con los programas gubernamentales. En consecuencia, para el futuro, se esperaría un debate más profundo acerca de la gestión del talento y de los procesos actuales en el Estado, junto con la gestión de datos relevantes y de calidad que permitirían monitorear mejor el desempeño.

Según señala Jeannette, existen indicadores inútiles, que requieren un esfuerzo burocrático inmenso, mientras que se desconoce el destino (¿en qué se gasta?) y los resultados de gran parte de los recursos de la Ley de Presupuestos.

En definitiva, lo urgente sería pensar de forma transversal en una fórmula que permita levantar estos datos que son realmente útiles para que el Gobierno gestione y construya un mejor presupuesto, para que el Congreso genere un mejor debate y para que la ciudadanía reciba una adecuada rendición de cuentas del gasto.


Fuente: El Mercurio, 22/7/2018, B12, Gasto neto del Estado aumenta en US$ 1.372 millones por ministerios y servicios creados en los últimos cinco años. Disponible en el siguiente link.

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