Reportaje

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Radiografía a la falta de control del Sename

Más de $836 mil millones ha transferido el Estado –desde 2010– a instituciones privadas (OCAS) que prestan servicios al Sename en sus diversas líneas de acción. Sin embargo, algunos de estos colaboradores han mostrado ser ineficientes en su labor, en parte por la mínima fiscalización a la cual son sometidas. Esta falta de control deja dudas sobre cómo y en qué se gasta este dinero. Y no es todo. El Observatorio encontró diferencias gravitantes entre los datos del presupuesto ejecutado y las transferencias realizadas a estos privados. Además, existen instituciones que reciben más del 50% de las transferencias totales de su región, otras que no cumplen sus convenios con los profesionales prometidos y hasta capacitaciones que no se han utilizado de manera efectiva por el Servicio. Todo esto, en el medio de la crisis más grande que ha vivido la institución desde su creación.

Son exactamente 400 las instituciones privadas –de un total de 788 registradas– que han recibido dineros por parte del Servicio Nacional de Menores (Sename) hasta junio de 2017. Estas entidades, conocidas como Organismos Colaboradores Acreditados del Sename (OCAS), dominan el sistema de protección y judicial de menores chileno, que se ha transformado en un mercado mal regulado; donde la fiscalización es deficiente y la idoneidad no es tan relevante para ser parte del registro de colaboradores.

Según datos de la Dirección de Presupuestos (Dipres) recopilados por el Observatorio del Gasto Fiscal, durante el 2016 el sector privado se llevó el 61,6% del gasto total del Servicio. Esto significa que de los $264.726 millones que fue el gasto total del Sename, las instituciones privadas recibieron $163.022 millones. Aunque si reducimos el espectro presupuestario sólo a las líneas de acción del Servicio (diagnósticos, oficinas de protección de derechos, programas y residencias), el porcentaje que llegó a manos de privados aumenta al 94,1%.

Una situación que se viene repitiendo –al menos– desde 2010. Esto según información del Registro Central de Colaboradores del Estado y Municipalidades (RCCEM), donde se muestra que Sename transfirió más de $836 mil millones a manos de privados. Algo así como pagar la deuda hospitalaria del país –que alcanza los $231 mil millones– casi cuatro veces. Pero poco y nada se hace para fiscalizar el uso final de estas transferencias, dejando una holgura de su gasto casi a discreción de cada institución. Organizaciones privadas que, sólo durante 2017, han visto fallecer a 5 niños en sus instalaciones.

Conoce el reportaje completo en este enlace

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